Con la llegada del nuevo milenio y la mayor expectativa de vida, la población mundial ha cambiado sus hábitos y costumbres. Ahora se sabe que los años ganados a la vida han pasado de los 65 a los 75; 10 años que la gente desea vivir con salud, pero sobre todo con belleza.

Hoy en día, existen varios factores a tener en cuenta a nuestro favor: el advenimiento del sildenafil (pastillita celeste) de uso en ambos sexos; el agregado de otras hormonas como la DHEA (dehidroepian-drosterona), hormona de la juventud; los anabólicos; y la medicina orthomolecular, en la cual se destacan los antioxidantes y algunos minerales que generan el tratamiento estético como un bienestar al alcance de la mayoría de la sociedad.
En Argentina, esto ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos años. Pero mucha gente no tiene en claro en qué consiste o para qué sirve la Medicina Estética.

Por eso, como especialista en endocrinología, nutrición y estética, explicaré en esta nota algunas consideraciones a tener en cuenta:

1) Siempre se debe tener en claro que no puede exteriorizarse lo que no se tiene en el interior.  

Esto implica que comer bien, hacer actividad física, controlar los parámetros internos (glucemia, colesterol, la tensión arterial) y evitar algunos malos hábitos como el fumar, el alcohol, las drogas y la obesidad, deben tenerse en cuenta en el inicio de este nuevo camino para verse más joven y más sano.

2) Hoy en día, existe innumerable aparatología estética y mucha farmacología al servicio del rejuvenecimiento.

La piel es el órgano más extenso del organismo humano y su mayor conocimiento sirve para devolver la lozanía y la textura de la juventud.

Las arrugas, las manchas de piel, las lesiones vasculares, o algunas tumoraciones de la misma deben ser tratadas de manera adecuada con alguna aparatología y algunos fármacos de última generación.
A nivel facial, el peeling químico o mecánico, asociado a la mesoterapia, brinda un aporte incalculable para dejar de lado el envejecimiento y pasar a recuperar la apariencia de una piel joven y bien tratada.
A esto se suman la radiofrecuencia (aporta incremento del calor a la piel, para aumentar la síntesis de colágeno), la aparición de nuevos fármacos que potencian estos resultados, y la IPL (luz pulsada intensa) que hoy se usa tanto para el tratamiento de afecciones vasculares (telangiectasias, manchas rojo vinosas) como para el tratamiento de acné y la depilación definitiva (hirsutismo, vello familiar).

Para el tratamiento de arrugas, las opciones van desde la radiofrecuencia o el bótox (toxina botulínica que genera la relajación del músculo estriado) hasta los rellenos con ácido hialurónico, o algunos acrilatos.
En tanto, para las manchas solares (lentigos), está indicado el uso de cremas especiales, la dermoabración (peeling mecánico) y el IPL o peelings más agresivos; para la falta de pigmentación (vitíligo) o manchas hiperpigmentadas (melasmas), hay tratamientos específicos.

Para las lesiones crónicas de acné se pueden utilizar los peelings o hasta el láser.

3) Conservar el cabello es de extrema importancia para conservar la juventud.

Desde la alopecia (caída de cabello) de manera generalizada, hasta la alopecia androgénica (exceso de hormonas en el folículo piloso), pasando por la alopecia areata (en forma de parches en todo el cuero cabelludo), todas son pasibles de tratamiento médico, dado que se deben excluir antes enfermedades como el hipotiroidismo, cushing, o algunas disfunciones sexuales.
Para los buenos resultados, se puede sumar al tratamiento específico, la mesoterapia capilar, los tratamientos con aminoácidos y algunas hormonas como el finasteride y/o minoxidilo.

Ya en los casos más avanzados, se puede optar por el transplante capilar.

4) A nivel corporal, la idea es verse bien y sentirse conforme con la imagen que nos devuelve el espejo.

El sobrepeso o la obesidad no tratadas generan una distorsión de la anatomía humana. Cada organismo debe tener el peso adecuado según la contextura física y la altura. Por eso, antes que nada, es necesario ponerse en el peso adecuado.
Luego de perder los kilitos extra, se deberá tratar la flaccidez y la celulitis remanente. Pero siempre estando primero en el peso teórico de cada persona.

Estar informado, clave para estar bien

Estos conocimientos expuestos tienen la función de poder plantarse delante de un profesional y saber qué es lo que estamos deseando o necesitando hacer con nuestro cuerpo y distinguir si eso es lo que nos ofrecen.
El mayor conocimiento genera enriquecimiento de ambas partes:

- Desde el paciente, para saber dónde está y adónde lo pueden llevar para alcanzar un mayor bienestar psicofísico que abarca "mens sana in corpore sano", verse y sentirse mejor y más joven.
- Desde el médico, para que con reglas de juego claras, pueda planificar qué es lo que se puede lograr y para comenzar y continuar hasta el final con la meta establecida. Hay que ser concientes y saber desde dónde partimos y hasta dónde se puede contribuir con el mantenimiento de la juventud.

Conocer nos permite rechazar que nos vendan 10/20 sesiones de tal o cual aparato sin saber para qué es y para qué sirve.
Es muy importante recalcar que -en general- toda aparatología es útil y de efectos comprobados. Pero el problema es quién es el operador y/o el vendedor de tales sesiones que, sin el consejo médico y de su correcta indicación, no nos van a llevar al lugar indicado.