Comer bien

Es todo un saber, y de ello depende nuestra salud y la de nuestros hijos.

Tener una alimentación balanceada es conocer las bases para una vida sana. Para llevar adelante una dieta, hay que pensar en una dieta sana y equilibrada para la vida, más allá de que además, sirva para bajar de peso y sentirse bien. Por ello, hay que modificar, antes que nada, los hábitos alimentarios. Los aportes nutricionales deben ser balanceados por el profesional en lo que hace al aporte de hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales.

Respecto de este tema, saber que las verduras y las frutas, juegan un rol esencial en cualquier dieta, ya sea para la vida o para estar en el peso adecuado. Las frutas y verduras son sanas, proporcionan vitaminas, nutrientes y minerales y una cuota de energía natural. Son coloridas, frescas, y visualmente atractivas y se deben utilizar, sobre todo, las de estación.

Basándose en este consumo, es necesario que toda la familia las adopte sin tener la sensación de comer aburrido o de forma monótona. La clave es que sobre los alimentos permitidos se puedan preparar platos diversos. Incluso la variante de dos platos diferentes para las dos comidas principales.

Para ello se recomienda preparar y guardar, y hacer varias opciones de menú para la semana es importante tener varios platos distintos y ricos, para tener variedad y no cansarse de comer siempre lo mismo (lechuga y tomate o un plato de verduras hervidas). De esta manera, los chicos van a elegir la misma comida de la madre o el padre, haciéndola también suya.
Así toda la familia puede consumir lo mismo, buenos desayunos en base a frutas y jugos para adultos, más tostadas con dulces o quesos para los chicos. Almuerzos y cenas que incluyan habitualmente vegetales frescos y/o cocidos, carnes blancas, magras, huevos, legumbres, pastas y frutas.

Las mujeres deben tener su propio tiempo (no ser el ultimo orejón del tarro) y dedicarse a seleccionar lo que van a comer durante toda la semana, comprarlo y tenerlo a mano para no tener el argumento de “y era lo único que tenia a mano”, también tener el tiempo para realizar alguna actividad física aeróbica, salir a caminar, andar en bicicleta, o intercalar alguna actividad bailable que además divierte. Es sabido que la actividad física no es algo que surja espontáneamente, 9 de cada 10 mujeres que consultan para adelgazar, no lo tienen como algo importante a realizar.

La actividad física cumple con varios roles dentro del contexto de un tratamiento para adelgazar:

1- Genera un gasto calórico importante que se suma al gasto metabólico basal
2- Transforma la grasa muscular en fibra muscular (actividad aeróbica)
3- Descomprime el componente de ansiedad tan presente en los pacientes con sobrepeso u obesidad.
 
En el caso de las mujeres, deben saber que están sujetas a variaciones en el humor durante el mes, esto se debe a distintos cambios hormonales (aumento de estrógenos y progesterona) que a su vez estimulan neurotransmisores centrales que son inductores de la ingesta de harinas y dulces, y que se exacerban en las semanas premenstruales. Para ello, el doctor Muzzio recomienda reemplazar las harinas y azucares por bananas, u otras frutas, gelatinas de sabores dulces, clara de huevo con agregados dulces y/ o yogures dulzones y algunos postres light.
 
Detrás de tratamientos para adelgazar exentos de harinas, se han descubierto casos de  mujeres que tenían enfermedad celíaca y no lo sabían, o hipotiroidismos, aumentos de la glucosa en sangre o enfermedades adrenales causantes, entre otras cosas, de la obesidad.
 
Por eso es tan importante la visión integral del profesional, ya que debe tener en cuenta, que, detrás de la estética, puede haber una patología médica y debe al menos ser descartada.
 Hay dos tipos de estructuras corporales en las mujeres
Las de tipo ginecoide, son las que tienen caderas anchas, piernas gruesas y tendencia a  edematizarse con trastornos venosos asociados (aunque son las mas afortunadas por ser menos propensas a sufrir de enfermedades cardiovasculares), pero padecen sus piernas por su tendencia a tener celulitis y el pantalón en giba de montar en sus caderas, que las atormenta, el tratamiento debe ser precoz, y no esperar estadios mas avanzados con peor pronostico.
 
Las del tipo androide u obesidad central (mayor tendencia a tener grasa abdominal) y con mayor incidencia en desarrollar enfermedades cardiovasculares.
 
Es de acuerdo a cada tipo como se determina el tratamiento más adecuado.
 
En el caso de pacientes con obesidad central se debe descartar la temida enfermedad del síndrome metabólico vascular, ya que en ésta, se asocian todos los factores de riesgo con la implicancia de infartos de miocardio y/o accidentes cerebrovasculares.
 
El núcleo es la obesidad que genera resistencia a la acción insulínica, y con una tendencia a la diabetes futura, se acompaña también con colesterol elevado e híper tensión arterial.
 
Al bajar de peso con una alimentación equilibrada y recomendada por el profesional, se mejoran las variables y por ende se revierte el cuadro clínico. 

EL DOCTOR RICARDO MUZZIO ES ESPECIALISTA EN ENDOCRINOLOGÍA, NUTRICIÓN Y ESTÉTICA Y DIRIGE UN CENTRO DE SALUD EN BUENOS AIRES, 4792-2818
   
Nota publicada en "Punto y Aparte"
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